Qart Hadast: El imperio cartaginés hasta la Primera Guerra Púnica (H de Historia) por Arturo Sánchez Sanz

Qart Hadast: El imperio cartaginés hasta la Primera Guerra Púnica (H de Historia) por Arturo Sánchez Sanz

Titulo del libro: Qart Hadast: El imperio cartaginés hasta la Primera Guerra Púnica (H de Historia)

Autor: Arturo Sánchez Sanz

Número de páginas: 152 páginas

Fecha de lanzamiento: November 30, 2015

ISBN: 8494476815

Editor: HRM Ediciones

Arturo Sánchez Sanz con Qart Hadast: El imperio cartaginés hasta la Primera Guerra Púnica (H de Historia)

Qart Hadast: El imperio cartaginés hasta la Primera Guerra Púnica (H de Historia) por Arturo Sánchez Sanz fue vendido por EUR 16,45 cada copia. El libro publicado por HRM Ediciones. Contiene 152 el número de páginas.. Regístrese ahora para tener acceso a miles de libros disponibles para su descarga gratuita. El registro fue libre.

A lo largo de la historia, el pueblo fenicio siempre será recordado por sus hazañas marineras, su espíritu aventurero y su afán comercial. A pesar de su pasado y cultura compartida, los descendientes de los cananeos que habitaron en las costas Próximo orientales nunca buscaron crear un Estado unitario. Sus descendientes no se conformarían con eso. Cartago pronto pasaría de ser una colonia en el lejano occidente norteafricano a convertirse en la más poderosa potencia que aquellas aguas mediterráneas habían conocido. La historia púnica comenzó mucho antes, pervivió durante siglos, sus navegantes alcanzaron lugares hasta entonces desconocidos y su horizonte no parecía tener límites. Solo la aparición del que, a la postre, se convertiría en el mayor imperio del Mundo Antiguo podía detenerlos. Roma también había crecido derrotando a todos cuantos se opusieron a su expansión. En esta obra conoceremos la historia de Cartago hasta el desenlace de la Primera Guerra Púnica, su historia, su expansión frente a sus rivales griegos y el nacimiento de la leyenda de una saga: los Bárcidas. Aníbal Barca pasaría a la historia como el peor enemigo de Roma, pero cuando aún era un niño, su padre Amílcar fue el primero en enfrentarse a quienes se convertirían en sus rivales durante siglos.